Esta mañana, mi amigo Manolo me ha pasado un CD con un montón de fotografías antiguas de Miraflores de la Sierra. Al verlas, he descubierto el paso del tiempo sobre, el que considero, mi pueblo.
Algunas de las fotos las recuerdo de mi infancia, pero otras muchas me superan en edad. ¡Cómo han cambiado las cosas!. Seguro que antes no tenían tanto estrés, no prisas....todo funcionaría más despacio, sin agobios... ¿No desearías visitar esa época, aunque sean unas cuantas horas, para poder revivir todo aquello? Creo que la máquina del tiempo todavía no está inventada, pero viendo estas fotos seguro que
Se hacía necesario escapar un poco de la rutina diaria y relajarnos un poquito, por lo que vimos que nuestros amigos de Ryanair volaban a Lanzarote y decidimos volver a viajar con ellos. Como siempre todo perfecto. Si el vuelo de ida fue bien, el de regreso fue mejor; no solo salimos 10 minutos antes de lo previsto, sino que además llegamos 30 minutos antes de la hora.
Como buscábamos relax total, miramos un hotel que tuviera la opción de SPA y el elegido fue el H10 Rubicón Palace en Playa Blanca. La verdad es que el hotel estaba fenomenal, pero solamente le encontramos una pega con los precios de su web. La opción de habitación con SPA (Thalasso) es más cara que una habitación sin SPA + el bono de accesos al SPA, porque el bono de 5 sesiones costaba 25 euros por persona; pero claro, estas cosas las descubres una vez que llegas al hotel. El buffet impresionante y siempre reponiendo, las instalaciones perfectas, la atención exquisita y el SPA…..qué decir del SPA!!! Ese pasillo de guijarros, esos chorros…
En cuanto a la isla, nos gustó mucho. No pesábamos que fuera a ser tan interesante de ver y se la recomendamos a todo el mundo. Es pequeñita y en un par de días puedes visitarla entera: El parque del Timanfaya, los hervideros, la cueva de los Verdes, los jameos del agua…. Eso sí, se hace casi imprescindible alquilar un coche para poder moverte por la isla.